Tipos de vino Denominación de Origen Calificada “Rioja”
Para elaborar los vinos protegidos bajo la Denominación de Origen Calificada “Rioja” deberán utilizarse las variedades de uva autorizadas y en las proporciones que vienen establecidas por la D.O.Ca. Rioja.
- Vinos Tintos: en el caso de los vinos tintos elaborados con uva desgranada, tendrá que utilizarse como mínimo un 95% de uva de las variedades Tempranillo, Garnacha, Graciano y Mazuelo. En los vinos tintos de Rioja que se hagan con uva entera el porcentaje será como mínimo del 85%. Existen dos métodos principalmente utilizados para elaborar los vinos tintos de Rioja: el de maceración carbónica y otro método en el que se elimina el raspón del racimo antes de la fermentación que es el utilizado por las empresas bodegueras para los vinos destinados a crianza.
- Vinos Blancos: en la elaboración de los vinos blancos de la Denominación de Origen Calificada “Rioja” se utilizarán las variedades Viura, Garnacha Blanca, Malvasía, Maturana Blanca y Tempranillo Blanco. Se podrán usar uvas de las variedades Chardonnay, Sauvignon Blanc y Verdejo pero ninguna de estas variedades podrán ser las predominantes en el vino final resultante. Para la elaboración de los vinos blancos de Rioja la uva pasa entera a la escurridora, se eliminan los raspones y los hollejos y el mosto obtenido entra en los depósitos para su fermentación.
- Vinos Rosados: en los vinos rosados de la D.O.Ca. Rioja se tendrán que utilizar como mínimo un 25% de uvas de las variedades Tempranillo, Garnacha, Graciano y Mazuelo. Al igual que en el caso de los vinos blancos de Rioja, si se utilizan las variedades Chardonnay, Sauvignon Blanc o Verdejo, estas variedades no podrán ser las predominantes en el vino final obtenido. Para la elaboración de estos vinos rosados de Rioja la uva pasa a la escurridora despalillada y ligeramente estrujada, procediéndose a continuación a la maceración con los hollejos. El mosto que se obtiene se decanta antes de entrar en los depósitos de fermentación.
Pero la característica principal de los vinos de la Denominación de Origen Calificada “Rioja” y la que hace estos vinos de Rioja diferentes de otros es su buena disposición al envejecimiento. Esta cualidad es propia de los grandes vinos. En la zona de Rioja el envejecimiento de los vinos se realiza en barricas de roble de 225 litros donde el vino evoluciona y experimenta un proceso de microoxigenación y estabilización, además de adquirir aromas y sabores que transmite la madera. Este proceso se completa más tarde en la botella donde el vino sigue su evolución.
Dependiendo del proceso de envejecimiento que se haya seguido para su elaboración, el vino de la D.O.Ca. Rioja se divide en 4 categorías que están diferenciadas por las etiquetas que el Consejo Regulador otorga a los vinos que han superado los controles de calidad y tipicidad establecidos. Estas 4 categorías son:
- Vino Joven: Vinos en su primer o segundo año que todavía conservan sus características primarias de frescor y afrutado.
- Vino de Crianza: Vinos como mínimo en su tercer año y que han pasado, como mínimo, en barrica y unos meses en botella. En el caso de los vinos blancos, el periodo mínimo de envejecimiento en barrica es de 6 meses.
- Vino de Reserva: Vinos seleccionados de cada añada que han envejecido durante 3 años, uno como mínimo será de crianza en barrica. El resto del periodo de envejecimiento se completa en la botella. En el caso de los blancos el periodo de envejecimiento es de 2 años, con un mínimo de 6 meses en barrica.
- Vino de Gran Reserva: Vinos seleccionados de añadas excepcionales que han permanecido como mínimo 2 años en barrica y tres en botella. En los vinos blancos el envejecimiento será de 4 años, con 6 meses como mínimo en barrica.




Fuentes: www.riojawine.com; www.fichasddoo.com; wikipedia


