Los aromas que no debe tener el vino
Muchos no sabemos que los vinos a veces llegan a la tiendas no en su mejor forma, ¿pero cómo reconocerlos? Todos los que tenemos alguna noción de la cata del vino, sabemos que esta se divide en 3 partes, en las que utilizamos 3 de nuestros sentidos del olfato, vista y gusta, es decir aroma, cuerpo y sabor.
Sin duda alguna el aroma es una de las partes fundamentales de la cata, y quizá sea nuestra puerta a saber si el vino que tenemos delante está en buenas condiciones. La experta en enología Mary Orlin, de The Wine Fashionista, nos dice que el “mal vino” se puede detectar con algunos defectos en el aroma. Para ser precisos 6 aromas que pueden ser la clarinada de alerta de que el vino es cuestión está mal. Acompáñenos a descubrir estos 6 aromas que nos pueden ayudar a saber el estado de un vino.
- Vino oxidado – Un vino puede estar pasado con aromas parecidos al jerez o a nuez, suele tener un color ladrillo rojo en el caso de los tintos y dorado en el caso de los vinos blancos. Esto se puede deber que el vino haya estado abierto por mucho tiempo (días o semanas).
- Vino ácido o vino volátil – Si percibimos un olor a vinagre, estamos frente a un vino excesivamente ácido. Este vino no debe ser tomado por ninguna manera, vino a la basura.
- Vino con sulfuro – Este vino se reconocerá por un olor a huevo podrido, esto se debe que el que elaboró el vino abusó de los sulfuros que se utilizan para eliminar las bacterias propias del vino.
- Vino Brettanomyces – El vino olerá a sudor, aunque si está permitido para el consumo e inclusive a algunas personas les gusta, nosotros preferimos deshcharlo.
- Vino con olor a corcho – Este vino ha sido infectado por la bacteria que habita en el corcho, su aroma es puro corcho, muy sencillo de reconocerlo.
- Vino con sulfitos – El aroma es similar al que percibimos cuando prendemos un fósforo o cerillo, esto suele pasar con vinos recientemente embotellados.


